Álvaro Merino nos cuenta en el blog de Visual One cómo exponer ideas al público

Poniendo un lazo a mi trabajo

Por Álvaro Merino (experto en coaching ejecutivo y en Inteligencia Emocional )

Mucho se habla de que los speakers abusamos en exceso de las presentaciones cuando impartimos una conferencia. En algunas ocasiones esto es meridianamente cierto, aunque el problema real reside que en muy pocas ocasiones la calidad de la presentación hace justicia al contenido que se pretende transmitir. Al fin y al cabo no es una cuestión de la cantidad de slides sino de la calidad de las mismas.

Un buen speaker es aquel que trabaja con cuidado y detalle cuando elabora un contenido de calidad con un hilo narrativo bien enlazado y que es capaz de conectar emocionalmente con su audiencia. Una de las garantías de éxito en los speakers de nivel internacional reside, desde mi punto de vista, en llegar a alcanzar la máxima sencillez en el mensaje que transmiten.

Cuando ves a alguien hacer de manera sencilla algo que realmente es complejo, entonces estás delante de un maestro. Y para que esto ocurra cualquier recurso bien utilizado es importante.

Un contenido de primera calidad si no está acompañado de un envoltorio que esté a su nivel empobrece el impacto final. ¿Te imaginas que te regalasen un reloj de alta gama envuelto en papel de periódico? Posiblemente desconfiarías de quien te hace el  regalo y de la calidad del mismo. Lo mismo ocurre con las presentaciones. Un discurso bien elaborado, acompañado de una presentación que no llega a un mínimo nivel de calidad empobrece el resultado final.

Una buena presentación es aquella que sirve de hilo conductor tanto al speaker como a la audiencia y permite que la historia que contamos y transmitimos se haga de una manera amigable, con la profundidad y el calado necesario en cada momento.

No importa tanto de qué vayamos a hablar sino que el tratamiento del contenido y la calidad de la presentación se hayan trabajado con suma exquisitez. Esta es la manera en la que un speaker puede posicionarse en un estándar de alta calidad. Si no es así, los profesionales se diferencian por precio. Seguramente que todos en alguna ocasión hemos acudido a escuchar a personas que iban a hablar de temas de alto impacto y nos han aburrido soberanamente. No solo por lo que contaban sino porque al utilizar las tecnologías, estas estaban mal trabajadas, mal conceptualizadas y sin ningún diseño mínimamente pensado. Sin embargo, en otras ocasiones temas que a priori podían parecer tediosos por su contenido nos mantuvieron atentos durante el tiempo que duró la exposición.

Siempre he apostado por rodearme de profesionales que sean excelentes en sus áreas de conocimiento, lo que me permite centrarme totalmente en aquello donde realmente aporto valor. Mis presentaciones las dejo en manos de quienes tienen la sensibilidad necesaria para entender qué quiero transmitir y transformarlo en imágenes que refuercen el mensaje, que consigan emocionar y que mejoren mi trabajo. Descubrí hace tiempo que es una de las mejores inversiones que he podido hacer.

“Zapatero a tus zapatos” es un dicho que el refranero español nos regala para este caso. Lo importante es que el zapatero en cuestión sepa donde comprar el mejor material y se haga con la maquinaria de última generación para que su trabajo sea distinguido por su calidad frente a la competencia.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *